Al trabajar con la máquina de viento, tuvimos oportunidad de involucrarnos más en la experimentación de los fenómenos que estudiamos. He podido entender los procesos para generar los efectos principales, Bernoulli y Venturi, de modo que ocurran en la medida que uno necesita.
Al analizar las experiencias, también pude ver como actúan estos fenómenos en la vida cotidiana. Cuando estás en el centro de Santiago, se perciben numerosas corrientes de viento, ya que al estar poblado de edificios que varían en altura y superficie, se separan sólo por las calles y callejones, lo que lo convierte en un laberinto que propaga el efecto Venturi en el aire entre los estrechamientos y aberturas que hay entre los edificios.
Otro ejemplo vivencial ocurre dentro de mi hogar, ya que desde el balcón ingresa el viento, y entre los pasillos, que son mas estrechos, se perciben las ventiscas que se generan. Durante el invierno permanece cerrado, pero entre primavera y verano es muy agradable, ya que recibe luz solar desde el norte durante todo el día y es un lugar fresco en donde pasar la tarde.
Así, se pueden ver las operaciones que dan origen a estos fenómenos en la vida cotidiana y que muchas veces no pensamos en que los ambientes en que nos desenvolvemos, fueron pensados para tener ciertas características.

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